Mantenimiento, modernización y presentación
Una propiedad bien mantenida y actualizada no solo atrae mejores inquilinos, sino que permite subir el alquiler de forma justificada. Invertir en pequeños detalles —una cocina renovada, buena iluminación o eficiencia energética— marca la diferencia.
La estética también cuenta: un inmueble que “entra por los ojos” se alquila antes y con mejores condiciones.
Selección de inquilinos y contratos inteligentes
Evitar la rotación constante y los impagos es clave. Apostar por perfiles estables, establecer filtros de selección y ofrecer contratos a largo plazo con condiciones atractivas puede aumentar la rentabilidad neta. Además, contemplar el alquiler temporal en zonas turísticas, siempre que la normativa lo permita, puede generar ingresos muy competitivos.
Consejo profesional: externalizar la gestión con especialistas puede transformar una inversión pasiva en un activo realmente rentable y sin complicaciones.

